El tambor de hojalata, de Günter Grass: la voz ruidosa de la Historia

Portada de El tambor de hojalata, de Gunter Grass

Publicado en 1959, El tambor de hojalata de Günter Grass es uno de esos monumentos literarios que escapan a cualquier intento de reducción. La novela, la primera de su famosa Trilogía de Danzig, es un viaje delirante a través del siglo XX, narrado por la voz insolente y estridente de un personaje inolvidable: Oskar Matzerath.

Desde el principio, Oskar decide no crecer más allá de los tres años, encerrándose en un cuerpo de niño mientras el mundo adulto se desploma a su alrededor. Con su tambor de hojalata, golpeado sin descanso, y su voz capaz de romper vidrios con un solo grito, Oskar se convierte en un bufón que, sin embargo, ve y revela verdades que los demás prefieren ignorar. Su negativa a crecer —más que una rareza biológica— es una protesta contra la hipocresía, la estupidez y la brutalidad de un mundo que, bajo la máscara de la civilización, cultiva el odio y la guerra.

A través de los ojos (y las percusiones) de Oskar, Grass reconstruye la ciudad libre de Danzig, donde conviven alemanes y polacos, católicos y protestantes, comerciantes y soldados. Es un mundo a punto de ser arrasado por las guerras y las ideologías, pero también un escenario donde lo grotesco y lo cómico conviven en un equilibrio precario. La infancia de Oskar transcurre en medio de rituales familiares, de amores imposibles y de la lenta pero implacable marea del nazismo.

La fuerza de El tambor de hojalata no radica solo en su retrato descarnado de la Alemania de entreguerras y del Tercer Reich, sino también en su audaz mezcla de géneros. Grass toma elementos del realismo mágico —los saltos de Oskar entre pasado y presente, su tambor como símbolo y arma, sus extraordinarias capacidades vocales— para convertir la Historia en un carnaval grotesco. La novela transita de la sátira a la farsa, de la ternura a la repugnancia, con la misma facilidad con que Oskar golpea su tambor para imponer su ritmo a un mundo que se desmorona.

El estilo de Grass es exuberante, denso y lleno de imágenes poderosas. Cada capítulo está cargado de una ironía amarga y un humor negro que desarma cualquier pretensión de heroicidad o grandeza. La Historia, en su versión oficial, aparece desmontada: lo que queda son los pequeños gestos, los errores, las cobardías y, en el centro, la risa burlona de Oskar, que no deja de denunciar la complicidad de los que miran hacia otro lado.

A medida que Oskar crece —o finge no crecer—, la novela se convierte en un espejo incómodo de la Europa del siglo XX: un continente que, tras los delirios totalitarios y las promesas de redención, se encuentra con el absurdo y el vacío. La negativa de Oskar a someterse a la normalidad —a convertirse en uno más de los adultos que repiten consignas y esconden crímenes— es también la negativa de la literatura a aceptar las versiones oficiales.

Al final, El tambor de hojalata no nos deja respuestas fáciles. Su protagonista es tan fascinante como ambiguo: a veces un monstruo, a veces un inocente, pero siempre alguien que se niega a callar. Su tambor, al igual que la prosa de Grass, no es solo un instrumento de protesta, sino también un canto a la memoria: ruidoso, desordenado, ineludible.

Leída hoy, la novela sigue siendo un desafío y un recordatorio de que la Historia —con mayúsculas— no está hecha de grandes gestos, sino de los actos cotidianos de seres humanos demasiado humanos. Y que, para contarla de verdad, a veces hay que atreverse a golpear el tambor hasta romper los cristales de las mentiras.

El tambor de hojalata. Günter Grass. Alfaguara.

5/5 - (1 voto)

Acerca de Jaime Molina

Licenciado en Informática por la Universidad de Granada. Autor de las novelas cortas El pianista acompañante (2009, premio Rei en Jaume) y El fantasma de John Wayne (2011, premio Castillo- Puche) y las novelas Lejos del cielo (2011, premio Blasco Ibáñez), Una casa respetable (2013, premio Juan Valera), La Fundación 2.1 (2014), Días para morir en el paraíso (2016), Camino sin señalizar (2022) y El sicario del Sacromonte (2024).

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