El conformista, de Alberto Moravia: la falsa indiferencia

Portada de El conformista-Alberto Moravia

De todas las obras de Alberto Moravia que he leído hasta ahora, creo que El conformista es la más redonda y recomendable para el lector que todavía no conozca a este autor. Y digo esto porque El conformista reúne las temáticas típicas del autor: la crítica a la burguesía acomodada, el rechazo al fascismo o la difícil realidad social en Italia durante la guerra y la posguerra.

Por otra parte, El conformista, como la mayor parte de la obra de Moravia, está cargada de una fuerte dosis del existencialismo imperante en aquella época. Haber vivido en la Italia dictatorial de Mussolini y haber pasado por una de las guerras más crueles explican esa visión pesimista del autor. Sin embargo, Moravia siempre fue un luchador, muy activo políticamente, uno de esos llamados “escritores comprometidos” muy influido por la lectura de Sartre y Camus.

Trasfondo histórico de la trama

La trama de El conformista de Alberto Moravia se enmarca en la Italia de Mussolini, donde el régimen fascista se propuso implantar al mismo tiempo una nueva cultura y un nuevo ciudadano, que debía ser productivo, obediente y afectado por la ideología del régimen.

En ese sentido, Alberto Moravia, propone al lector un análisis de la experiencia humana a través de la figura del protagonista, Marcello, un hombre que busca el reconocimiento social y para ello decide que lo más fácil es seguir ciegamente las normas de la sociedad a la que pertenece, sin cuestionar la moralidad de sus acciones.

El remordimiento y la necesidad de sentirse normal

Pero ¿de dónde viene esa necesidad imperiosa de Marcello por parecer una persona integrada en la sociedad, un sujeto normal? La explicación a esta pregunta nos la desvela Moravia narrando un hecho que ocurrió durante la pubertad del protagonista, y que lo marcó profundamente.

Un día, volviendo del colegio, unos compañeros le tienden una trampa y lo humillan y, quien lo rescata de aquel ataque es Lino, un adulto aparentemente respetable que trata de engatusar a Marcello con el objeto de seducirlo y abusar sexualmente de él.

Con la promesa de que Lino le va a dar una pistola, Marcello vuelve  reunirse con Lino y, cuando este intenta abusar de él, Marcello le dispara y huye, dándolo por muerto.

Ese hecho marcará para siempre el carácter de Marcello, que llegará despreciar su propia personalidad y su forma de pasar desapercibido será convertirse en un funcionario del Estado, como parte de la masa popular, camuflado en la sociedad fascista dirigida por Mussolini.

El trabajo y la familia como tapadera del conformismo

Como parte de esa normalidad anodina, Marcello continúa haciendo aquello que se supone que se espera de él, en este caso, casarse con Giulia, una chica encantadora de buena familia, mientras trabaja como funcionario del Ministerio de Interior.

Su boda coincide con el encargo de una misión que deberá cumplir justamente durante su viaje de bodas, consistente en reunirse en París con Luca Quadri, un exiliado conocido por su oposición al régimen de Mussolini a quien Marcello había conocido tiempo atrás como un antiguo profesor al que admiraba.

Su misión es sencilla: contactar con Luca Quadri para que sus compañeros del ministerio puedan reconocerlo y acabar con él. Según sus superiores, esta misión no entrañará ningún riesgo para Marcello, ni interferirá en su viaje de luna de miel, pues será únicamente, desde su perspectiva, como si hiciese una simple visita de cortesía a un antiguo profesor. El resto de la misión la ejecutarán otros hombres a los que Marcello es posible que ni siquiera llegue a conocer.

A partir de ahí la trama dará un giro inesperado justamente cuando, ya en París, Marcello lleve consigo a Giulia para que conozca a Luca Quadri. Es entonces donde aparece otro personaje clave que trastocará, desde la perspectiva racionalista de Marcello, el orden de las cosas: Anna, la esposa de Luca Quadri.

Estilo literario

El estilo literario de Alberto Moravia en El conformista es crítico y analítico. El autor se dedica al análisis exhaustivo de los personajes, las situaciones y los sentimientos, aportando una descripción precisa y acertada de la sociedad italiana de la época. La novela es clara, profunda y sobria.

Moravia realiza una crítica implacable a una sociedad italiana en donde la uniformidad y la aceptación de las políticas del régimen eran consideradas un deber patriótico. El sentido del conformismo se ve reflejado en los personajes, especialmente en Marcello, quien busca desesperadamente la aceptación social adoptando las ideas del partido.

El conformista y el hombre masa orteguiano

Marcello necesita demostrar su lealtad al régimen fascista para integrarse en la sociedad y ser aceptado por ella. Y eso lo lleva hasta las últimas consecuencias: la de aceptar ser cómplice de un crimen sin que ello pese en su conciencia,

Aquí es donde aparece ese concepto que Ortega y Gasset vino a llamar el hombre masa, que no es más que el conformista al que la vida le parece fácil porque se deja llevar por ella, que se siente en control de la realidad que le rodea y que no siente sometido a nada ni a nadie aunque en realidad ha renunciado a su propia autonomía.

La idea de transformarse en masa se refiere al proceso mediante el cual el individuo pierde su identidad para convertirse en parte de un grupo uniforme. En El conformista, Marcello pierde su personalidad y su criterio a medida que se adentra en el régimen, convirtiéndose en un ser sin emociones y valores propios.

Marcello busca confundirse en la masa para encajar en el grupo y no destacar. Además, busca confundirse con la postura del régimen para evitar ser visto como un disidente.

Reflexión final sobre El conformista.

No hace falta ser un lince para darse cuenta de que la temática que Moravia saca a relucir en El conformista es, mal que nos pese, de rabiosa actualidad.

El auge de los populismos y la demagogia es algo que, por desgracia, parece imparable. Los medios de comunicación y las redes sociales influyen notablemente en la opinión polarizada de las masas y tratan de posicionarlas, alejándolas de cualquier pensamiento crítico. El hecho de que las personas teman ser juzgadas si no siguen la opinión predominante, dice mucho de esa sociedad enferma que ya denunciaba Moravia en El conformista hace ya más de setenta años.

La reflexión final de Moravia es clara: la individualidad y la toma de decisiones propias son fundamentales para evitar el conformismo y fomentar una sociedad más libre y abierta.

El conformista de Alberto Moravia, como tal, ofrece una reflexión profunda y crítica sobre la naturaleza humana, y es una excelente novela capaz de hacernos plantearnos nuestra propia conducta y la influencia que ejercemos en la sociedad en la que vivimos.

Nota final

Existe una interesante adaptación cinematográfica de El conformista realizada por Bernardo Bertolucci. La película recibió el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia y fue nominada para el Oscar a Mejor Guión Adaptado:

El conformista. Alberto Moravia. Lumen.

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Acerca de Jaime Molina

Licenciado en Informática por la Universidad de Granada. Autor de las novelas cortas El pianista acompañante (2009, premio Rei en Jaume) y El fantasma de John Wayne (2011, premio Castillo- Puche) y las novelas Lejos del cielo (2011, premio Blasco Ibáñez), Una casa respetable (2013, premio Juan Valera), La Fundación 2.1 (2014), Días para morir en el paraíso (2016) y Camino sin señalizar (2022).

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