La canción del verdugo, de Norman Mailer: el condenado a muerte

Portada de La canción del verdugo-Norman Mailer

Si consideramos la novela como una ficción, La canción del verdugo es, valga el oxímoron, una novela de no ficción o, dicho de otra forma, una “novelización” de hechos reales.

Escrita por Norman Mailer y ganadora del Premio Pulitzer, La canción del verdugo está basada en los últimos meses de vida del asesino Gary Gilmore, quien se hizo famoso por haber solicitado la pena de muerte sin apelar. Los hechos narrados en el libro están documentados en varios reportes y entrevistas realizados al protagonista y a sus allegados.

Dicho esto, resulta casi inevitable pensar en el precedente de Truman Capote con A sangre fría, en donde el autor norteamericano hizo literatura de unos asesinatos espeluznantes. Al igual que su predecesor, Norman Mailer escribió La canción del verdugo combinando un relato con una mezcla de estilos periodístico y literario.

Un condenado a muerte que no quiere su salvación.

La historia comienza cuando Gary, un joven con un pasado problemático, que ha pasado más de la mitad de su vida en prisión, consigue la libertad condicional gracias a la ayuda de sus familiares.

Es aquí que lo acompañamos durante los nueve meses que duran sus intentos por reintegrarse nuevamente a la sociedad y donde nos encontramos con Nicole, su amada de 19 años, quien se empeña en enderezar su camino, sin mucho éxito.

Conforme pasa el tiempo, vamos notando que nada ha cambiado para Gary, quien continúa por el único camino que conoce y vemos cómo va decayendo en una espiral que lo lleva a cometer el asesinato de dos personas para finalmente ser llevado nuevamente al encierro.

Tras el juicio es condenado a la pena de muerte. Norman Mailer narra La canción del verdugo de forma que hace sentir al lector como un testigo presencial del juicio mediático, la prensa sensacionalista y los intereses que se mueven alrededor de este: donde los bandos que están a favor o en contra de la pena de muerte van creando apuestas y especulaciones que nos dejan ver la frialdad a la que puede llegar el ser humano.

Llegados a ese punto de la condena, lo más llamativo de La canción del verdugo es que, una vez que Gary fue condenado a muerte, sus abogados comienzan, en contra de su voluntad, una apelación que él no desea. Gary prefiere que se cumpla la condena y ser ejecutado a pasar el resto de sus días en la cárcel.

De este modo esta historia es, por así decirlo, la antítesis de las narraciones de condenados a muerte en donde se termina empatizando con el condenado y deseando que este se salve. Norman Mailer consigue que esa empatía se vuelva del revés, usando para ello testimonios de sus conocidos, transcripciones de los juicios, artículos de periódicos o fragmentos de las cartas que Gary y Nicole intercambiaban en los que Gary expresaba su deseo de morir de forma desgarradora, pidiéndolo casi a gritos. Así por ejemplo, Gary afirma lo siguiente:

Yo me limité a aceptar la sentencia que se impuso. Me he pasado la vida aceptando sentencias. Ignoraba que me quedase otra alternativa. Pero cuando la acepté, todos se alzaron y quisieron discutir conmigo. Parece ser que la gente, en especial la de Utah, desea la pena de muerte, pero no las ejecuciones.

Y en cuanto a lo que siente estando en la cárcel:

Estar en la cárcel es el deseo de respirar cuando alguien le tapa a uno las narices: desaparecida la obstrucción, el aire le vuelve a uno loco.

Por otro lado, de forma casi inevitable, en La canción del verdugo se va entretejiendo su historia de amor, rayando en la obsesión, con Nicole. Y es así que vamos empatizando con ambos personajes, aunque estamos en plena consciencia de que sus acciones son las que los llevan a pasar estas situaciones desafortunadas.

La parte final narra de una manera excesivamente detallada todo lo relacionado al juicio, testimonios y nombres de quienes estuvieron presentes, y el inevitable desenlace de Gary Gilmore.

Crítica del libro

Durante toda la narración, el autor hace gala de la investigación tan minuciosa que realizó acerca del caso, pues logra ir uniendo de manera magistral, combinando la parte periodística y ficticia de cada una de las historias que forman parte del relato completo. Además, incluye fragmentos de testimonios, reportajes, entrevistas y cartas que Gary y Nicole intercambiaban.

De esta forma, logra una construcción de los personajes muy acertada en un relato bastante ameno, pues tiene historia de amor, persecuciones policíacas, historias de celda y el tan discutido juicio.

Si bien la parte final es narrada con una enorme cantidad de detalles, que puede resultar un poco tediosa, la realidad es que es una novela que nos deja queriendo saber más, por lo que una vez cerrado el libro, estamos seguros que el lector correrá a Internet a leer toda la información disponible.

Por otra parte, toca los hechos de manera muy objetiva, pues nos presenta la historia como en realidad pasó, sin emitir juicios de valor propio. A su vez, lo va contrastando con la crítica a la sociedad estadounidense del momento, y a la disputa entre los partidarios y detractores de la pena de muerte, creando profundas reflexiones sobre el tema y permitiéndonos crear nuestra propia opinión al respecto.

La Canción del verdugo es una novela que cuenta diversas historias en un relato bien compilado, por lo que es ideal para los que gustan de historias policíacas basadas en hechos reales. La maestría de Norman Mailer está, sin duda, fuera de cuestión. Mantener el tono objetivo en este tipo de relatos no es nada sencillo. Y Mailer, como en su día hizo Capote, lo logra sobradamente.

La canción el verdugo. Norman Mailer. Anagrama

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Acerca de Jaime Molina

Licenciado en Informática por la Universidad de Granada. Autor de las novelas cortas El pianista acompañante (2009, premio Rei en Jaume) y El fantasma de John Wayne (2011, premio Castillo- Puche) y las novelas Lejos del cielo (2011, premio Blasco Ibáñez), Una casa respetable (2013, premio Juan Valera), La Fundación 2.1 (2014) y Días para morir en el paraíso (2016).

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