Suttree, de Cormac McCarthy: la historia de un vagabundo por elección.

Portada de Suttree-Cormac McCarthy

Publicada en 1979, Suttree es considerada, por diversos críticos, como una de las novelas más memorables del autor, a pesar de sus marcados tintes sombríos y sus peculiaridades. Hay quien ha querido ver esta obra de Cormac McCarthy en clave semiautobiográfica, pero posiblemente esa sea una afirmación demasiado exagerada. Al mismo tiempo, para otros especialistas, la experiencia descrita por el autor es no sólo excepcional, sino necesaria, por lo que su lectura es obligada para quien desee acercarse a la literatura americana contemporánea.

El argumento de Suttree

El nombre de la obra se debe a su protagonista, Cornelius Suttree, a quien seguimos a lo largo de su trayecto vital desde que decide convertirse en pescador y vivir en una pequeña embarcación en Knoxville, Tennessee. Dicha situación, que pudiera resultar normal, común o poco importante, reviste de relevancia cuando se desvela que Sutree abandona a su esposa y su hijo, y se olvida de su acomodado estilo de vida para asentarse en su nuevo hogar y dedicarse a su nueva profesión, en medio de un ambiente hostil, rodeado por vagabundos, prostitutas, ladrones y demás personajes que no recuerdan su vida anterior ni presagian buenos vientos para su futuro cercano.

A semejanza de muchos de los personajes protagonistas de McCarthy, Suttree aparece como un hombre a quien la soledad lo invade y lo consume, motivándolo a dar un giro en su vida con la intención de conocerse mejor y comprender quién es en realidad. El objetivo, como es evidente, se convierte en una empresa, sino imposible, sí harto difícil.

El río Tennessee es el marco de aparición del protagonista, quien comienza a aparecer y desvanecerse a ratos, a través de la narración de su vida y sus recuerdos, partiendo de la contemplación de la recuperación del cuerpo de un suicida por parte del cuerpo policíaco de la localidad. Es esta escena la que nos abre la puerta a la muerte y la vida de este singular hombre.

El estilo de Cormac McCarthy en Suttree

A decir de lectores y críticos, Suttree se construye a través de una prosa mezclada con tintes poéticos en donde, para quienes están acostumbrados a los hilos conductores definidos y nítidos, la singularidad de la vida del protagonista parecerá un acontecer constante sin rumbo fijo. Es precisamente esta peculiaridad la que nos conduce por los altibajos poéticos, pues las descripciones del mundo viciado se convierten en retratos de realidades que, aunque quieren o se les obliga a escapar, regresan para evidenciar su existencia, junto y alrededor de quien lee.

En términos estrictamente estilísticos, la novela no cuenta con una cohesión patente, por lo que su estructura es considerada evidentemente fragmentada. Dicha fragmentación se apoya en dos recursos principales: el cambio en las personas gramaticales sobre las cuales se asienta la narración, y el empleo de constantes escenas retrospectivas.

El juego con las personas gramaticales nos aleja de los narradores omniscientes clásicos y nos acerca a la crudeza de la realidad experimentada por los personajes expuestos. Por su parte, la retrospección se configura como puente ente el presente y el pasado, entre la posibilidad y lo consumado, entre lo que se piensa y vive y cuanto se pudo hacer en cierto momento; de aquí también nace su poder de expresión, su fuerza y su ímpetu narrativo, aunque sin dejar de lado ciertos toques de humor (negro o gris, como quiera verse) que también reflejan los más de veinte años a lo largo de los cuales fue redactada la obra.

Por momentos notoriamente incómoda, a ratos algo hilarante, la novela en sí es una reflexión sin rumbo (si es que eso pudiera existir), en donde la argumentación final se erige sobre la prosa poética que da cuenta de la vida, la muerte y, sobre todo, la existencia de quienes parecen no existir o cuya realidad pasa muchas veces desapercibida, ya sea por ser ajena o por, simple y sencillamente, por ser propia.

Suttree. Cormac McCarthy. Debolsillo.

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Acerca de Jaime Molina

Licenciado en Informática por la Universidad de Granada. Autor de las novelas cortas El pianista acompañante (2009, premio Rei en Jaume) y El fantasma de John Wayne (2011, premio Castillo- Puche) y las novelas Lejos del cielo (2011, premio Blasco Ibáñez), Una casa respetable (2013, premio Juan Valera), La Fundación 2.1 (2014), Días para morir en el paraíso (2016) y Camino sin señalizar (2022).

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