Las 500 mejores novelas del siglo XX

Absalón, Absalón. William Faulkner: La corrosiva sangre familiar

El pasado puede ser como un tumor maligno cuya única curación sea la palabra. Así lo entiende la vieja Rosa Coldfield, que le habla al joven Quentin Compton en una novela de tintes bíblicos, casi apocalípticos, Absalón, Absalón (1936), y su voz resuena en la pequeña habitación como si fuera una iluminada la que está contando una historia truculenta que, sin …

Leer Más »

Vinieron como golondrinas. William Maxwell: El punto cardinal

En los grandes escritores no sólo cabe destacar esa faceta que parece ineludible, el talento. Hay otros, pocos, que unieron al talento un asombroso buen gusto por lo literario. William Maxwell (1908-2000) fue un gran escritor que unió a su innegable talento su oficio de gran editor: de su extraordinario olfato literario surgieron escritores como Vladimir Nabokov, John Updike, J. …

Leer Más »

La lechuza ciega. Sadeq Hedayat: La inquietante fascinación por la muerte

Sadeq Hedayat Los cuentos no son más que una vía de escape abierta para los pobres deseos que cada narrador ha forjado dentro de los estrechos límites de su mentalidad hereditaria y que no ha podido satisfacer. Así pensaba el escritor iraní Sadeq Hedayat (1903-1951) y así lo supo plasmar en una novela que se debe emparentar con una larga …

Leer Más »

Del tiempo y del río. Thomas Wolfe: Una pasión desmesurada

Fue Thomas Wolfe (1900-1938) un escritor desmesurado, autor de una obra corta, intensa y exuberante. Sus pocas novelas son asombrosas por la calidad de su estilo, por la rica adjetivación, por el intenso lirismo y la mirada desarraigada de este hombre del profundo Sur que supo dotar a su escritura de una carnalidad extrema, donde se une la prosa torrencial …

Leer Más »

Auto de fe. Elias Canetti: El principio de poder

Hay dos mundos que se encuentran enfrentados: el yo individual y el yo colectivo, el individuo frente a la masa. Elias Canetti (1905-1994) fue un gran pensador del siglo XX que estudió esta dicotomía no siempre incruenta en la que se ve inmerso el ser humano. Su obra magna, Masa y poder, empieza de la siguiente manera: «Nada teme más …

Leer Más »

¿Acaso no matan a los caballos? Horace McCoy: La pesadilla real

Se puede matar por compasión: el cañón de una pistola sobre la sien de una guapa muchacha, por la noche, en un muelle; un solo disparo: la mejor forma de eutanasia activa; la mejor forma, también, de que los hombres, con sus estúpidas costumbres, te envíen a la silla eléctrica por asesinato. Horace McCoy (1897-1955), escritor de pulp fictions, reportero …

Leer Más »

Suave es la noche. Francis Scott Fitzgerald: La felicidad empañada

Hubo un tiempo en que los escritores se convirtieron en personajes de sí mismos. La generación perdida norteamericana demostró que la vida y la literatura podían ser paralelas, o mejor dicho, que sus vidas podían ser convertidas en literatura, y por tanto, en relatos apasionantes. La biografía de Francis Scott Fitzgerald (1896-1940) podría leerse como una novela, no sólo porque …

Leer Más »

Llámalo sueño. Henry Roth: La infancia perdida

Dicen que la infancia es el paraíso perdido, pero para algunos es el infierno nunca olvidado. Un infierno que regresa constantemente, porque se ha convertido en un hábito del pensamiento, porque te ha formado o deformado de manera que ya no serás el adulto que hubiera resultado de esa infancia idílica de la que sin embargo otros tienen gratos recuerdos, …

Leer Más »

Los nueve sastres. Dorothy L. Sayers: Repique de campanas

Hubo un tiempo en que el mundo era feliz. Afables párrocos dirigían las almas de unas cuantas personas de buena fe, perdidas en aldeas rodeadas de terrenos pantanosos, allá en la Inglaterra de 1920. Las personas eran buenas, y si no lo eran, pronto eran echadas del redil, o ellas mismas se apartaban, normalmente para dirigirse a la cárcel, el …

Leer Más »

Yo, Claudio. Robert Graves: El valor del punto de vista

Antes del actual boom de la novela histórica, existía la novela histórica. Uno de sus máximos cultivadores fue Robert Graves (1895-1985), que aunque se consideraba a sí mismo como poeta, creyó encontrar en la historia una inspiración lírica que le diera un nuevo significado a la narrativa. Los hechos históricos son innegables, parecen inmutables, pero dependiendo de la voz narrativa, …

Leer Más »